Karité

El karité es un potente regenerador celular 100% natural. Hidratante, nutritivo suaviza el rostro y el cuerpo previniendo los signos de la edad y aportando vitalidad y luminosidad, tanto al cutis como al cabello.

Ayuda a proteger a la piel de rayos UVA y UVB, de la manera que lo hace un protector solar antes de tomar el sol y como lo haría el mejor de los after sun después de exponer la piel a los rayos, haciendo que el bronceado conseguido dure más tiempo. Protege a la piel del sol, del aire y del frío.

La manteca de karité se obtiene del prensado de las nueces del árbol del karité (Vitellaria paradoxa sinónimo: Butyrospermum parkii)  que significa “árbol de la mantequilla”. Es un árbol que se encuentra en estado salvaje principalmente en la sabana arbórea de países como Burkina Faso, Costa de marfil, Mali y Sudán al oeste de África y es considerado por los aborígenes como un árbol sagrado. Sólo se recolectan los frutos que caen al suelo y sólo los recogen mujeres. Puede llegar a medir 15 m de altura, su tronco llega hasta más de un metro de diámetro y su duración es centenaria.

Las nueces se dejan secar en el suelo, se pelan y se prensan. Luego se hacen hervir, se trituran y amasan concienzudamente. De este proceso y al enfriar se obtiene un aceite o grasa vegetal muy densa que recuerda a la mantequilla y esta es la manteca de karité. Es utilizada igualmente para uso cosmético y para comerla (siempre que sea 100% natural)